Poker – Sobre las consecuencias de las decisiones
Parece un dilema filosófico, en el poker. Hay quienes sostienen que la intuición es una variable fundamental. Hay participantes frenéticos que ceden a las pulsiones mas básicas, de modo que administran mal sus fichas, pensando que esa vez iba a ser la excepción de una poker partida decadente. Por eso, no se rechaza categóricamente la eficacia de las premoniciones. Pero, el hombre en todas las actividades, entre ellas el poker; puede dasrse un poco de rigor en las mismas. También hay que asumir que hay premoniciones o intuiciones que funcionan, en el poker, de modo que terminamos ganando, épicamente, la partida. Algunos comentaristas subrayan la diferencia conceptual entre intuiciones o corazonadas, enfatizando que las primeras son enteramente irracionales; en cambio las segundas tienen mas asidero y justificación . Por lo tanto, tienen mas poder explicativo de los movimientos que un jugador recurriría en el poker. Las corazanas, suponen una inferencia lógica, cuya afirmación se realiza en base a las manos sostenidas, lo cual nos permite hacer una probabilidad. Esa voz interna, que opera en el poker, resulta de una experiencia previa, de muchas horas acicateadas en el cuerpo, de estar frente a frente, jugando al poker. Hay una regla tácita que confiere misterio al poker; puesto que hay un enigma en el momento de quedar mano y otro, respecto a si se seguirá aprender poker en el juego, o no queda otra que autoexcluirse.
De modo que las jugadas que suministra este mecanismo inconciente, hay que darles lugar y no rechazarlas categóricamente; pero tampoco basar todo el sistema del juego en esos elementos. Hay que mantener un prudencial equilibrio y…apostar¡¡¡



